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¿Por qué esta foto ha conmovido las redes sociales?

2016-08-09 00:00:00
¿Por qué esta foto ha conmovido las redes sociales?
Esta foto de una mujer siendo llevada al altar guarda una gran historia. (Imagen: CNN)

El matrimonio de Jeni Stepien habría sido perfecto si no fuera por la ausencia de su padre, quien había muerto hace diez años. Pero podría decirse que su corazón que estaba con ella en ese momento, literalmente. Y es que de verdad estaba ahí, solo que en el cuerpo de otra persona.

Quien llevó a Jeni Stepien al altar no fue su padre, como manda la tradición, pero sí su corazón, solo que latiendo en el cuerpo de otra persona, aquel que recibió este órgano luego de que el progenitor de la novia muriera.

El corazón del padre de Jeni Stepien se encontraba junto a ella en el momento más feliz de su vida, demostrando que ni la muerte puede acabar con el estrecho lazo padre-hija.

El padre de la novia fue asesinado hace diez años, y como era donante de órganos, estos fueron entregados a personas que los necesitaban. Entre ellos estaba Arthur Thomas, el hombre que llevó a Jeni Stepien al altar.

“Qué mayor honor puede tener una persona que caminar con la hija del hombre que le dio su corazón”, dijo Arthur Thomas a la emisora KDKA, que está afiliada a CNN, que rebotó esta noticia a nivel internacional.

Luego de que Arthur Thomas recibierael corazón del padre de Jeni Stepien, las familia de ambos mantuvieron un estrecho contacto mediante cartas y regalos hasta que por fin llegó el día de la boda.

Thomas se reunió con la familia de Jeni Stepien en persona la noche antes de la boda, y fue recibido con los brazos abiertos. “Solo abrazándolo sentí como si estuviera cerca de mi padre de nuevo. Era lo que necesitaba”, dijo Michelle Stepien, hermana de la novia.

Esa sensación fue compartida por todos. La propia Jeni Stepien comentó que durante su boda, y luego de diez largos años, pudo sentir los latidos del corazón de su padre de nuevo.

FUENTE: TE CONMOVERÁ SABER POR QUÉ ELLA ESCOGIÓ A ESTE HOMBRE PARA QUE LA ACOMPAÑE AL ALTAR