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Facebook se derrite por cómo reaccionó este perrito al reencontrase con su amo después de dos años

2016-05-19 12:17:38
Facebook se derrite por cómo reaccionó este perrito al reencontrase con su amo después de dos años

Con tu flaquita te puedes pelear, con tus papás puedes tener tus diferencias, pero quien jamás te deja y siempre te va a entender es tu perrito, causa, ¿sí o no? Como tu mascota, nadie. Te puedes desaparecer por mucho tiempo y, al volver, él sigue en la puerta esperándote. Si no nos crees, pa’ ti es este video que deja a la gente moqueando en Facebook.

 

De lo que se trata es de un perrito que se reencontró con su dueño después de dos largos años, luego de cualquier cantidad de problemas. Pero, cuando hay amor (amor de perros), todo se supera con tal de ver otra vez a ese ser que nos hace feliz moviendo la cola.

 

El video de Facebook pertenece a José Andaverde, un sujeto de Columbus (Wisconsin, Estados Unidos) que hace dos años se quedó sin empelo y perdió su casa, por lo que tuvo que marcharse y dejar al cuidado de otra persona a Chaos, su perro.

 

Según cuenta José Andaverde en Facebook, dado que no tenía los medios ni para atender a Chaos, decidió entregárselo a un amigo, una decisión que no fue nada fácil. Y así, pues, amo y perro se dijeron adiós.

 

Ah, pero dos años después, ¿qué crees? La situación de José Andaverde mejoró y por eso decidió recuperar a su perro, pero el amigo al que se lo encargó se maleó feo, no quiso entregarlo. 

 

José Andaverde se puso tristón, según relata en Facebook. Es malazo que te hagan eso, bro. Él ya se hacía la idea de que nunca más volver a ver a Chaos hasta que recibió una llamada del destino.

 

Al teléfono se encontraba una persona de los Servicios Animales del condado de Winnebago que le dijo que habían encontrado a Chaos abandonado. José Andaverde, ya te imaginarás, corrió como loco a darle el encuentro.  

 

La reunión de los dos fue publicada en Facebook y, pucha, a la franca, está más feeling que novela mexicana. Al verlos juntos, uno está como pelando cebollas, llorando pero de felicidad.